
En su libro El Cisne Negro: El Impacto de lo Altamente Improbable, Nassim Nicholas Taleb, explica que en nuestro mundo actual, interconectado, complejo y extremo, en el que la información circula a toda velocidad y en todas las direcciones, es cada vez más posible cruzarnos con un Cisne Negro en el camino. Y ese evento puede cambiar nuestra vida.
La Teoría del Cisne Negro o Teoría de los Eventos del Cisne Negro (no trata del ave), es una metáfora que encierra el siguiente concepto:
El evento es una sorpresa para el observador pues está fuera de las expectativas normales pues no existe ningún evento en el pasado que apunte de forma convincente a su posibilidad;
Tiene un impacto extremo con importantes consecuencias en nuestras vidas;
Después del hecho, el evento es racionalizado por retrospección como si pudiera haber sido esperado (por ejemplo, los datos estaban disponibles, pero no se los tuvo en cuenta). En otras palabras, no podemos predecirlo pero, una vez que ocurre, pensamos que lo “veíamos venir”.
Los cisnes negros nos causan tantos problemas y somos incapaces de predecirlos porque:generalizamos a partir de datos específicos.pensamos que los hechos pasados pueden mostrarnos una idea cabal sobre el futuro.
La ceguera ante estos hechos imprevistos nos lleva a:
El error de la confirmación: no toda confirmación tiene porque ser cierta, de hecho, la ciencia avanza sobre confirmaciones que luego van siendo rechazadas, lo que Thomas Kuhn llamó “cambio de paradigma” en su obra La estructura de las revoluciones científicas.
La falacia narrativa: somos seres narrativos, es decir, el ser humano ha aprendido gracias a la narración desde tiempos lejanos, por lo tanto, incluso ante la verdad desnuda, necesitamos aplicar una historia que de sentido y coherencia al acontecimiento. Seleccionamos los hechos que encajan bien en nuestra historia y rechazamos lo discontinuo.
No estamos “diseñados” para detectar los cisnes negros, nuestra mente y forma de razonar nos imposibilita aceptar la incertidumbre. Estamos mal dotados para enfrentarnos a la incertidumbre y lo altamente improbable
No somos capaces de ver todo lo que existe.
Solemos enfocarnos en unas determinadas fuentes de incertidumbre, ignorando otras.
Necesitamos números ancla, es decir, cuando ante la incertidumbre, alguien nos ofrece una cifra, nos aferramos a ella como si fuese la verdad revelada.
En conclusión Lo único cierto es que no hay nada cierto para el futuro, que el pasado no explica lo presente y mucho menos es capaz de prever el devenir del tiempo. A medida que el mundo se hace más complejo y global aumenta la cantidad de Cisnes Negros.
Referencia:
http://www.mujeresdeempresa.com/el-cisne-negro-el-impacto-de-lo-altamente-improbable/
Parte 1
Parte 2